domingo, 4 de julio de 2010

¡ LA VIDA ES AHORA !




Un segundo puede hacer la diferencia. Un susto puede brindarte una experiencia. Una pérdida en la vida, cambia toda la apariencia.

Amar…luchar…querer. Vocablos tan cortos…verbos con tantos significados. Palabras que implican sueños, esperanzas, realidades, aprendizaje. Palabras que se sienten, que se regalan y se reciben. Puntos importantes en la vida, que permiten aprovecharla en toda su extensión. No hay nada más hermoso que Amar lo que haces, querer lo que tienes, luchar por lo que sueñas. Sentir un beso, un abrazo, una palabra, un triunfo alcanzado después de tanto esfuerzo, un respiro a una larga lucha. Motivos que nos hacen darnos cuenta, que la vida, siempre vale la pena.

Cada vez que el reloj marca las horas del amanecer, y junto al avance de sus manecillas, los rayos del sol cubren nuestro espacio, una oportunidad de ser feliz y de aprovechar la vida al máximo aparece ante nuestros ojos. Quizás surja una pregunta... ¿Cómo se aprovecha la vida al máximo? ¿Se necesita tener alguna edad, algún momento, algún lugar en específico para hacer eso posible?...Basándome en mi experiencia de vida, en mis momentos dulces, agrios y agridulces, sólo viene a mi mente una respuesta: NO. Para aprovechar la vida al máximo sólo se necesita una cosita…La vida misma.

Son los pequeños detalles y las pocas esperas lo que hacen que ese aprovechamiento llegué a nuestra existencia. A pesar de tantos problemas y tantas dificultades, es posible ser feliz y aprovechar la vida. Es que, aunque parezca poco, con sólo reír ya todo comienza a tener sentido. Y lo mejor de todo, es que motivos para sonreír, siempre existen.

El tiempo es infinito, y a la vez tan corto. Así como segundo a segundo viene, segundo a segundo se va. Vivir no es sólo ver pasar los días, esperando que algo lindo ocurra, o que un sueño se haga realidad. Vivir, es hacer uno mismo algo maravilloso y luchar por ese sueño que tanto se anhela. Aunque el alma, no pueda evitar sentir tristezas, miedos y dudas, las alegrías, seguridades y certezas deben ser mayores, alimentando nuestra vida de verdadero sentido.

Pero lo verdaderamente importante está en vivir el presente. Podemos tener nuestra cabeza llena de sueños y planes, pensando en un futuro, o llenarnos con pensamientos del pasado. Pero la vida es un camino tan variado, tan cambiante, tan surtido, que nunca se sabe cuando el suelo dejará de ser firme. Por eso es importante caminar dando un paso a la vez, pero listos para dar el siguiente, aunque siempre midiendo el terreno para cerciorarnos de cuál será el momento oportuno para detenernos, y cuando nos tocará dar un saltico para no caernos en algún suelo resbaladizo...
Que nada ni nadie nos corte las con las que vuela nuestra imaginaciòn, para soñar e idealizar metas! Que nada ni nadie nos rompa las velas de nuestro barco, que aunque no tenga viento, deben estar siempre preparadas! Porque siempre hay motivos para vivir, para sonreir y para seguir...

lunes, 9 de marzo de 2009

CÓMO DECIRTE...


Cómo explicarte…como hacerte ver ciertas cosas. Cómo pedirte que te calmes…Cómo asumir que por más que te hable harás tu voluntad…Como pedirte Corazón por favor, no llores más.



Sé que no es justo lo que vives. Escondido en un pecho triste, queriendo a quien no debes, tratando de expresarte a través de la sólida sonrisa, pero sólo logrando brotar a través del liquido visual. Latiendo como tambor de banda por un ser que no te oye, que no se percata que tu música le pertenece, que no se da cuenta que tu marcha va al compás de sus pasos, de sus palabras, de su ser.


Como decirte que dejes de sentir. Como decirte que ya no debes bailar a su ritmo, un ritmo equivocado, que ya no es tocado para ti. Cómo decirte que debes reunirte con la conciencia para que juntos luchen contra esa marea que las ahoga en un solo mar de recuerdos y de ilusiones a medias. Cómo protegerte de ese tsunami.. cómo…


Ya basta Corazón! Estás en mí y voy a dominarte. Te comportas como caballo a rienda suelta, yendo en una sola dirección, con los frenos estropeados. Aun tus ojos no ven que tomaste el camino equivocado, y mi mente no te ayuda trayéndote solo recuerdos de lo que pudo ser y no será. Pero haré un llamado de alerta a mi fuerza de voluntad y te haré reaccionar cuanto antes, para que por fin te des cuenta de que las buenas opciones de la vida están a la vuelta de la esquina. Que nada más tienes que ser paciente y saber que la vida tiene muchos caminos, y que si esta vez escogiste el equivocado, el próximo será el certero, porque tendrás una lección a cuestas que será tu arma para defenderte de cualquier otro error que pretenda, con su maldad darte guerra.


De nuevo seremos amigos, y estaremos juntos tomando decisiones de vida. No voy a pelar más contigo Corazón. Eres el único que tengo! El que me ha ayudado, entre tantas cosas turbias, a dibujar en la vida esas emociones maravillosas que ésta nos ofrece. Y con estos dibujos decoraré de nuevo tu pecho, para que ya, no sea más “ un pantano de la tristeza” sino un arcoiris de colores donde el rojo del amor y el verde de la esperanza se lleven el mayor porcentaje dentro de esta obra maestra. Vamos a luchar corazón! Para que ya, por favor…no llores más…

viernes, 20 de febrero de 2009

¡VAMOS POR ELLAS!


Desde que nací las he tenido conmigo. La vida me ha regalado la suerte maravillosa de disfrutarlas, de sentirlas, de compartirlas y de vivirlas. Junto a ustedes he experimentado los momentos más bellos, los más tristes, los más amargos y los más dulces. Siempre han estado ahí. Desde que tengo uso de razón, ustedes, gemelas, han sido siempre nuestro gran pilar y mayor tesoro. Nos han dado la oportunidad de hablar cuando queramos y de callar cuando lo necesitamos. De gritar si es nuestro deseo y de estar en constante silencio si nuestro ánimo así nos lo indica. Han sido nuestras aliadas a la hora de brindar avances y a la hora de regalar sonrisas al mundo. ¡¡Ustedes hacían posible que nuestra gente siempre fuera NUESTRA gente!! Y de nadie más… Pero de un tiempo para acá las he sentido distintas…lejanas…con cada despertar siento que poco a poco las voy perdiendo. Y se, que no soy yo sola quien siente esto. Intento palparlas y se me escapan como agua entre las manos. Las busco y cuando logro encontrarlas se esconden de nuevo. Si antes nos las aprecié, como debía, me disculpo ante ustedes; pero igual les pido a gritos, así como lo hace mi pueblo que ¡¡ POR FAVOR REGRESEN!! Democracia, Libertad, no se vayan…


Se que tienen miedo pero ¡no se dejen vencer! Se que son muchos contra ustedes. Se que la autoridad, el poder, la dominación, la represión y la tiranía quieren desplazarlas…pero ¡ NO SE DEJEN!...Gracias a que ustedes se alejan, mucha gente también se va con ustedes y NUESTRA GENTE deja así, de ser nuestra. Cada vez las sonrisas en las calles son menos, las palabras escasean porque no todas pueden ser pronunciadas, no todas pueden ser utilizadas. Las decisiones nos las roban de las manos y nuestro esfuerzo por ser mejores personas, nos lo arrebatan sin opción alguna. ¡No queremos eso amigas mías! ¡Las queremos de vuelta y para siempre! La esperanza siempre estará con nosotros, y con ella, junto a ustedes, lucharemos para tenerlas 100% de vuelta.


Queremos que nos abracen y que nos empapen de dicha y ganas de no desistir. Deseamos que regresen para que de nuevo nuestra tierra sea ese abanico de opciones que un día fue y que nunca debió desaparecer. DEMOCRACIA, LIBERTAD, se que no están lejos, aún siento algo de su aire. Sólo espero que pronto mi gente (la que se fue y la que aún está aquí) y yo, lo respiremos en cada rincón que pisemos sin temor ni miedo a confundirlas. Queremos observarlas como ya estábamos acostumbrados a verlas: plenas, seguras, con fuertes raíces y lo más importante, irremplazables. ¡Tranquilas mis chicas, que todo este pueblo va por ustedes!

viernes, 30 de enero de 2009


¿ QUÉ PASÓ?


Cosas tan sencillas me recuerdan a ti, y cómo no, si tu eras toda una bella sencillez. Si paso por la panadería, esa que tanto frecuentabas, te recuerdo comiendo esos deliciosos pastelillos que siempre, aunque yo no te pidiera, compartías conmigo. Siempre te gustaba que yo compartiera todas tus experiencias, siempre me invitabas a las más locas vivencias, siempre quisiste que yo estuviera en tu existencia.
Con tan solo mirar el cielo, tu rostro viene a mi memoria. Es que eras igual al firmamento: Hermosos y únicos, sorpresivos y fascinantes, a veces brillante, a veces oscuros, pero siempre estaban ahí.
Cosntantemente me decías que sólo necesitabas dos cosas para ser feliz: Comer helado y verme: El helado era tu dulce favorito y yo el resto de tu vida.
Pero los mejores momentos siempre fueron cuando nos acostábamos en el escalón del porche de tu casa a contar estrellas todas las noches de diciembre. Siempre buscábamos la más brillante, y sin cesar me decías que yo, nunca la encontraría, porque esa estrella, la más brillante, era yo.
Ahora te has ido y mis únicas preguntas son: ¿ qué pasó? ¡ Por qué te fuiste?. Le pregunto a las montañas y a los ríos y sólo recibo un escalofriante silencio. Te desvaneciste en la nada y si no es por tu camisa en mi armario y ese árbol de cerezas que juntos sembramos y que aun crece en mi jardín diría que todo fue un simple sueño. No estás a mi lado, y aun tengo el valor de ir a verte a ese verde prado, donde tu cuerpo yace después de aquella funesta noche. ¡Tú! Que tanto me hablabas, que tantas cosas me decías, ahora me dejas hablando sola, llena de un montón de dudas. Ahora tú, eres las estrella más brillante.
Y mis manos, que tantas caricias te obsequiaron, sólo sirven ahora para secar mis ojos, esos que ya no se pueden alegrar con tu presencia y que sólo lloran y lloran, formando en mi rostro un mar de tristeza. Mas, a pesar de que me dejaste y me abandonaste sorpresivamente voy a intentar cumplir uno de tus más grandes sueños: A pesar de que no estás, voy a intentar SER FELIZ.

martes, 16 de diciembre de 2008

RESISTE




Se que ya casi no aguantas más, se que la espera ha sido larga, se que mis peros han venido uno tras otro, pero por favor resiste.

Quizás no te he dado todo lo que he querido, quizás mi amor no ha sido demostrado en la forma debida, quizás mis millones de te amo sólo se han convertido para ti en palabras vacías que desesperas por llenar con mi mirada, con mi voz, conmigo.

Aunque de lejos, te he sentido, y a pesar de tantas cosas, aun te siento. Si te soy sincera, cada vez te siento más. Creo que es la fuerza del sentimiento que crece como la marea en la noche y que se apura por calmar su ansiedad de verte y de poder decirte mirándote a los ojos…- ¡Al fin te estoy viendo!-

Cuando ya he pensado que el final rodea mi corazón, cuando ya la resignación se apodera de mi mente y comienza a asumir tu ausencia, (hasta ahora siempre presente), cuando al fin mi corazón me pregunta por ti sólo cada hora, y no cada segundo, una campanita suena y son tus letras que me indican que aun el mar no se ha secado, que aun su agua suena muy fuerte, y que si queremos juntos podremos construir nuestro propio océano.

¡Resiste! No desperdiciemos esta oportunidad. Quizás la brisa de la alegría no llegará hoy ni mañana, pero yo se que llegará…y llegará para arroparnos con su manto de frescura y unirnos en su huracán de cariño, para poder decir juntos ¡Valió la pena esperar!.

jueves, 4 de diciembre de 2008

CUANDO LOS VIENTOS CAMBIAN...



Nunca se sabe lo que se tiene hasta que se pierde...Muchos momentos bruscos no se pueden controlar…a veces por no querer perder algo que se cree que es bueno, termina perdiéndose uno mismo.
¿Cómo hacer cuando los vientos cambian?...Cuando la vida pasa de una hermosa brisa de verano a una frío viento de invierno. Cuando de repente despiertas y te preguntas, Por qué pasó? Cuando en un momento de absoluta tranquilidad observas con los ojos de tu alma en lo que se ha convertido tu vida y la respuesta son lágrimas que no paran de brotar y un miedo que sin querer, te envuelve sin escudo de defensa. ¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer?
Las tormentas van y vienen…pero hay muchas que se pueden evitar. Decía Descartes que “lo importante no es tener un buen entendimiento, sino aplicarlo bien”. Y es que hay que usar la razón con sensatez. Porque muchas veces creemos estar usando la razón, pero si no hay sensatez en los actos que se realizan, ¿Cómo esperamos que la vida sea sensata con nosotros? Son innumerables las veces que la culpamos por todo lo malo que nos sucede, pero ella sólo actúa en consecuencia de nuestras acciones. Ciertamente muchas veces los vientos cambian sin nosotros merecerlo, sin tener nada que ver…pero hay otras en las que nosotros mismos poco a poco nos vamos abrigando con una cosa y otra, hasta que nuestro verano se convierte en un frío invierno.
Pero entonces… ¿como interviene la suerte en este proceso? ¿Será que la suerte depende de que nuestra razón tenga o no sensatez? ¿O acaso la suerte es sólo una palabra a la que cada ser humano le encuentra un significado dependiendo de lo vivido? ¿ O es un camino que se hace uno mismo? La suerte quizás podría considerarse como un factor. Decir que no existe la suerte es quizás contradecir a la mayoría de los seres humanos, porque en un alto porcentaje ellos han dicho por lo menos una vez “tengo mala suerte” o “tengo buena suerte”. Si colocáramos como ejemplo un juego de azar; Dos personas, a cada una se les reparte un número de cartas. Una tiene cartas fuertes, poderosas. La otra, las de menor valor. Gana la primera. Vuelven a jugar y sucede lo mismo. Una vez más y el mismo resultado… ¿es buena suerte para la primera persona?, ¿la segunda no debe jugar de nuevo para no volver a sufrir la pérdida? ¿O debe jugar hasta conseguir su meta de ganar? Ciertamente la vida es como un casino. Con muchos juegos de azar. Si quieres ganar, pero ves que con este juego te fue mal, prueba con otro, usando la razón y no la avaricia. Viendo que te falló en aquel juego, para no fallar en este. Es verdad, todos los juegos no son iguales. Pero tienen cosas en común. Y la principal es que en todos hay que tener la cabeza bien puesta, sentido común y experiencia de las anteriores jugadas.
No es fácil sufrir cambios fuertes de clima. A veces nos afecta hasta enfermarnos. Es como cuando queremos pasar un día rico de playa. Esperamos un sol radiante, una arena cálida, al mar tibio, y cuando llegamos, vemos que el cielo está gris, la arena fría y el agua helada. Decepcionados, nos quejamos. Y entonces se nos presentan dos opciones: ¿O bañarnos en el mar de alta marea? ¿O esperar una nueva oportunidad, un nuevo día para disfrutar lo que habíamos anhelado? Muchos dirían que sería mejor quedarse, porque no sabes si la vida te depare otra oportunidad para regresar, pero… ¿vale la pena entregarse a ese mar así, alebrestado y lleno de oscuridad y frialdad sólo por cumplir un deseo?...lo dudo…si ni siquiera era lo que se buscaba realmente, para que mojarnos con un mar que no nos gusta en su totalidad? ¿ y si después esa oportunidad de volver, nos la quita el mismo mar?...Hay riesgos que no vale la pena correr…es ahí cuando el entendimiento, la razón y la sensatez entran en juego.
No es sencillo distinguir que día será de sol y que día será de lluvia. Por eso antes de tomar decisiones apresuradas, hay que esperar…porque lo que comienza con un sol radiante a veces termina en tormenta…y si saliste sin paraguas…¡¡Te empapas sin poder evitarlo!!, y las consecuencias no suelen ser las más óptimas.
Sin suerte o con suerte el tiempo de Dios es perfecto. Y si se mide bien cada paso que se da en la vida, se aprovecha mucho mejor. No es difícil cuando anhelas algo irte de una con la primera opción. Dices que al fin te llegó tu momento, y que si lo desaprovechas no sabes si tendrás otra oportunidad. Y te aferras a ella como si fuera lo único en el mundo, haciendo hasta lo que no quieres por no perderla. ¡PERO NO SE VALE! La mejor oportunidad de la vida es uno mismo! Nosotros somos la oportunidad que el mundo estaba esperando para cambiar y ser mejor. Somos la opción para ayudar a muchos! Para evitar más cosas malas y multiplicar las buenas! Dios nos ha dado la oportunidad de vivir y la oportunidad de darle vida al mundo! No podemos afianzarnos a lo que creemos que está bien, si a nosotros no nos hace bien! La vida somos cada uno de los seres humanos existentes en este planeta. Si no nos cuidamos y nos valoramos, si solamente cambiamos los vientos sin pensar antes en lo que hacemos, nos será aun más difícil sobrevivir a los vientos que el mismo destino de por si ya nos tiene preparados. Por eso es que CUANDO LOS VIENTOS CAMBIAN, hay que esperar que estos vuelvan a su ritmo. Observar que se perdió con el remolino, y si se puede y se quiere recuperar, lucharlo sin descanso. Y si dejó secuelas, tratar de borrar las que sean borrables y las que no aceptarlas de momento o con el paso del tiempo, dependiendo de su fortaleza. Y si ese remolino nos trajo de sorpresa algo bello que no esperábamos, convertirlo entonces en parte de esa nueva etapa y en otra bella y lustrosa oportunidad para el mundo, porque CUANDO LOS VIENTOS CAMBIAN, hay que cambiar con ellos…No queda más!